Archivo por meses: mayo 2014

Bitcoin y la sociedad libre

bitcoin-sociedad-libreHablemos del futuro. El Estado está tan muerto entre las sociedades avanzadas como hoy las religiones. Las organizaciones de resolución de disputas (ORD, un concepto acuñado por el filósofo Stefan Molyneux) surgen de manera orgánica y respondiendo a las necesidades de las diferentes regiones del planeta. Su objetivo es el de realizar las funciones administrativas, de seguros y de justicia en un mundo que entiende que los conflictos se resuelven mediante el uso de la razón, no de las pistolas – que es en sí misma el mayor de los conflictos – y los defraudadores sufren el ostracismo de la mayoría.

Sigue leyendo

Ecologismo: ¿la “Madre Tierra” o tu madre?

Lo que motiva a los ecologistas es lo mismo que motiva a los políticos o los sacerdotes de toda índole: el poder. Lo que motiva a los ecologistas es la normalización de la forma en que fueron traumatizados por sus padres en base a ideales morales falsos como la “naturaleza”, la “diversidad”, la “igualdad” o la limpieza de los dientes… ya sea mediante la fuerza bruta del Estado, o mediante la pasivo-agresividad y el abuso de la bondad de la gente. Son ideas ya viejas y recicladas de religiones, etc., y es lo que aquí llamamos “filosofía de madre“.

¿La “democratización” del dinero?

La gente está muy confundida con esto de la democracia. Dicen que Bitcoin es la “democratización del dinero”. Tienen el misticismo del “gobierno del pueblo” y sus mantras tan enquistados por el adoctrinamiento estatal y escolar que han recibido, que les parece que la libertad de internet refleja la “democracia”. En particular, les parece que Bitcoin o el dinero electrónico descentralizado devuelve el control del dinero “al pueblo”.

Tristemente, este es un error de percepción que no tiene cura sino revisando nuestro entendimiento del mundo y de la moralidad de los gobiernos. Los “pueblos” no tienen libre albedrío; lo que refleja internet es la libertad individual. Sigue leyendo

Tres filosofías.

Sólo hay tres filosofías fundamentalmente: la de “madre”, la de “padre”, y la del “niño”. Sólo esta última es la auténtica: busca la verdad y la cooperación realista. Particularmente en el ámbito del obrar humano, toda la “verdad” que buscan las primeras está subordinada a las falsas premisas morales en que se fundamenta la forma en que más probablemente te criaron y se apoderaron de ti (el modelo de familia monógama) y sus conclusiones son lógicamente erróneas; estas son meras racionalizaciones de la violencia a la que se somete al niño. En el resto de ámbitos, por ejemplo el de la ciencia, es fácil ver cómo la preeminencia de los ideales morales marca los “avances” que ahí se hacen, si bien aquí me centraré en la moral. Resumiendo: el padre típicamente dice “debes hacerlo por ti mismo”; la madre dice “deben ayudarte a hacerlo”.  Lo que el niño dice es “lo hacemos”. Sigue leyendo